HISTORIA

Considerada la “Gran vía”, la avenida Santa Fe tiene una alta densidad de comercios. Más de un millón y medio de personas –entre lugareños, turistas locales y extranjeros– mensualmente recorren cientos de tiendas de exclusivas marcas de ropa, calzado, locales de artículos de cuero, informática, casas de muebles y decoración, jugueterías, disquerías, galerías de arte, florerías, centros de belleza, supermercados, restaurantes y cafeterías.

La avenida Santa Fe es una tradición y un emblema de la Ciudad de Buenos Aires . Se trata de uno de los paseos de compras más atractivos, a lo largo de cuyo recorrido se emplazan edificaciones de diferentes estilos, galerías y espacios de arte. Además, es también un centro neurálgico de conexión de transportes urbanos.

Considerada la “Avenida de la moda”, Santa Fe constituye una de las arterias principales de la ciudad. En todo su trayecto recorre los barrios San Nicolás, Retiro, Recoleta y Palermo. Pero no siempre fue la bulliciosa vía de la que hoy se enorgullecen los barrios que la nutren.

La avenida nació angosta y con el nombre de San Gregorio, en 1769. En 1808, el virrey Santiago de Liniers cambió su denominación por la de Pío Rodríguez, un héroe de la lucha contra las invasiones inglesas. Con los años, y para desterrar todo recuerdo del dominio hispánico, el pueblo empezó a llamarla Calle Estrecha, hasta que, en 1822, el Presidente de la Nación, Bernardino Rivadavia, ordenó ensancharla y la bautizó Santa Fe, entre otras cosas, porque la arteria era una vía directa hacia la provincia que lleva ese nombre.

Fue a partir de 1930 que la avenida incorporó su actual fisonomía. La anterior de casas bajas, techos volados y pulperías recordaba a la Buenos Aires del 900. Las nuevas edificaciones fueron adquiriendo un trazado más cuidadoso y distinguido.

Esto resultó en el desarrollo de formatos de tiendas más amplios y de estilos arquitectónicos más modernos, que hoy contrastan con las construcciones de inspiración francesa típicas de la zona. Durante muchos años, la avenida también fue sinónimo de la primavera porteña. En la década de los ’40, los comerciantes de la zona ofrecían flores a los transeúntes para competir con las grandes tiendas de la calle Florida, especialmente Harrods, que los 21 de septiembre convocaba a los artistas plásticos más destacados del momento para decorar sus vidrieras.

En 1950, la Asociación de Amigos de la avenida organizó un gran desfile de carruajes que con el tiempo fue incorporando otras expresiones artísticas y concursos diversos, lo que dio inicio al tradicional festejo de la “Gran vía” que culminaba con la elección de la reina.

Sin duda, la avenida Santa Fe es un ejemplo de desarrollo urbanístico que evidencia la transformación y el dinamismo de la ciudad , y lleva la impronta de los artistas, escritores, políticos, ejecutivos e industriales que vivieron en la zona, y de los hoy desaparecidos teatros, cines, galerías de arte y hasta circos que se establecieron en ella. Aún se recuerdan con nostalgia las confiterías Pedrigree y América, desaparecidas en los ’60, el hotel restaurante Santa Fe y el mercado del Pilar, también derribados en esa época, la antigua juguetería Colón o los reconvertidos cines Gran Splendid (hoy librería El Ateneo) y Capitol (hoy Movistar).

Más allá de los cambios que ha sufrido y probablemente seguirá sufriendo, la avenida Santa Fe ya es parte esencial de la vida porteña.

Desde 1950, la Asociación de Amigos y Comerciantes de la avenida es la responsable de realzar y mantener su imagen y prestigio. Hoy, a través de este Portal, se plantea la evolución tecnológica y online de la calle y sus comercios como savia necesaria para el desarrollo urbano y la vida social de la ciudad.